Tu salud es uno de los dos factores que determina tu recuperación así como el tipo de paciente que eres. Aunque la mayoría de nuestros pacientes están satisfechos con su recuperación con káyros, puede que su salud general no permita que se recuperen de la mejor forma posible.

 

En káyros, tu salud y tu recuperación dependen de tu problema y tus dolores, además de variables como otros problemas de salud, tratamientos anteriores fallidos, el estado físico de tu cuerpo y tu estilo de vida. El número, tiempo, intensidad y alcance de tu problema y tus dolores y de las variables adicionales también influirán sobre tu salud y recuperación.

 

káyros te ofrece varias sugerencias sobre cómo asesorar tu salud general. Para ello, no debes ir a un especialista para pedirle su opinión o para que te haga pruebas y te diga si puedes o no usar káyros. káyros trabaja directamente con sus pacientes, o sea contigo.

 

Esta es nuestra razón de ser, ya que nos basamos en un programa de automanejo para un problema muy concreto que padece mucha gente, incluso muchas veces sin saberlo, que es el cuerpo rígido.

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Según káyros, puedes tener un cuerpo rígido o un cuerpo normal. Tu problema y tus dolores se deben al cuerpo rígido, el problema de salud crónico que maneja káyros.

 

La recuperación de tu problema y tus dolores está condicionada por:

 

La condición y el síntoma que padeces.
Tu recuperación depende, en parte, de la condición y el síntoma que padeces. Y no siempre puedes recuperarte de cualquier condición como desearías. Incluso, a veces, el mismo tipo de paciente se recuperará mejor que otro que padece la misma condición.

Tu recuperación de algunas condiciones concretas puede ser limitada.

 

El número de condiciones y síntomas que padeces.
En general, cuantas más condiciones y síntomas padezcas, más te costará recuperarte. Por ejemplo, si padeces dolor de espalda, hernia discal, dolor cervical, vértigo y escoliosis, te costará más recuperarte y quizás no te recuperes tan bien como quien solo padece dolor de espalda.

 

El tiempo que lleva afectándote tu problema y tus dolores.
En general, cuánto más tiempo lleves padeciendo tu problema y tus dolores, más te costará recuperarte. De todas formas, el tiempo es relativo. Si has padecido tu problema durante veinte años y te recuperas en un año… ¿es tu recuperación lenta o rápida? Lo que llevó tiempo fue que dejaras pasar veinte años para tomar la decisión de manejar tu problema con káyros y recuperarte.

 

La intensidad con la que te afecta tu problema y tus dolores.
En general, cuanto mayor sea la intensidad con la que te afecten tu problema y tus dolores, más te costará recuperarte. Por ejemplo, si padeces migrañas que afectan a tu vida personal y laboral diariamente, tu recuperación llevará más tiempo y quizás no te recuperes tan bien como quien las padece pero todavía puede hacer alguna actividad.

 

El alcance de tu problema y tus dolores.
En general, a cuántas más partes de tu cuerpo afecten tu problema y tus dolores, más te costará recuperarte. Por ejemplo, si tienes una hernia discal lumbar que radia hacia las dos piernas y los pies, te costará más recuperarte que a quien solo le alcanza una pierna hasta el nivel de la rodilla.

 

Cabe decir que la causa de todos tus problemas de salud no está en un cuerpo rígido. A parte de este, podrías padecer otros problemas de salud —incluso no detectados—, o puede que en el futuro sufras otros problemas de salud que afecten a tu salud y recuperación manifestándose en diversos síntomas, incluso algunos parecidos a los asociados con tu problema. Estos no están relacionados con tu problema ni con tu automanejo con káyros.

Algunos ejemplos son:

Gota, calcificaciones, desgarro manguito rotador, suelo pélvico, mala circulación en las piernas, osteoporosis, accidente cerebrovascular, gripe, infecciones, sida, disfunción próstata, esclerosis múltiple, asma, tendinitis, espolón calcáneo, desgarro ligamentos cruzados, espasticidad, hemorroides, artritis, enfermedades mentales, depresión, cáncer, glaucoma, mononucleosis, obesidad, tortícolis espasmódica, neuroma de Morton, bursitis, desgarro meniscos, psoriasis, piedras en el riñón, apendicitis, enfermedades infecciosas, tuberculosis, tumor, paperas, condiciones terminales, colesterol, hernia inguinal, fascitis plantar, esguince de tobillo, distrofia muscular, varices, diabetes, fracturas/luxaciones, resfriado, virus, neumonía, sarampión, Parkinson, anemia, otros.

 

A veces, la línea que separa los dolores asociados a tu problema de otros problemas de salud puede ser muy delgada, sobre todo si comparten un origen físico.

 

Si sufres otro problema de salud no relacionado con cuerpo rígido, debes visitar otro especialista y seguir el tratamiento recomendado, sin que empeore tu cuerpo rígido. De todas formas, si sufres otros problemas de salud, deberás seguir manejando tu cuerpo rígido ya que, de lo contrario podría empeorar y provocarte una recaída.

 

Si sufres una enfermedad terminal, káyros no puede ofrecer una "cura" que te salve la vida.

 

Cada vez más personas visitan káyros después de que les hayan empeorado su problema. Para algunos esto pasó gradualmente y para otros de forma repentina, incluso sin darse cuenta del preciso momento en que ocurrió.

 

A veces las personas creen que para recuperarse de su problema requieren de tratamientos o maniobras fuertes y repentinas sobre su cuerpo. Incluso pueden pensar que cuanto peor se encuentran, más fuertes deben aplicarse tales tratamientos. Y si eso no funciona, se someten a más tratamientos distintos. Y si eso sigue sin funcionar, puede que se sometan a cirugía de espalda.

 

káyros no tiene nada en contra de tratamientos conservadores ni de la cirugía. En un momento dado y en casos concretos pueden ser necesarios y beneficiosos para algunos pacientes con otros problemas distintos al cuerpo rígido. Pero nuestra experiencia clínica nos muestra que:

 

El manejo con káyros es prioritario para recuperarte de cuerpo rígido.

 

Es mejor no hacer nada a que otros tratamientos empeoren tu problema.

 

Muchas personas son operadas de la espalda cuando se podrían recuperar con káyros sin necesidad de cirugía. Y, aunque algunos pacientes requieran la cirugía, debido a que otro problema distinto al cuerpo rígido puede haber llegado a extremos irreversibles, de todas formas deberán seguir manejándose su problema después de tal intervención.

 

En general, la recuperación con káyros de los pacientes a quienes les han empeorado su problema con tratamientos conservadores y/o cirugías fallidas lleva más tiempo y no es tan completa. Esta es una de las razones por las que káyros no recomienda otros tratamientos para manejar tu problema.

 

Tu problema está vinculado al estado físico de tu cuerpo, especialmente tu columna vertebral. Su estado depende de cómo has convivido con tu cuerpo durante tu vida, ya sea de forma consciente o inconsciente.

 

Todo tipo de experiencias físicas en tu vida pueden haber afectado al estado físico de tu cuerpo y empeorado tu problema. Por ejemplo, hay personas que pueden empeorar el estado de su cuerpo al realizar actividades de riesgo (carreras de coches, realizar ejercicio físico de forma imprudente, un trabajo físico duro o levantar pesos pesados), ya sea ocasionalmente o de forma continuada. Y al envejecer sufren las consecuencias. El estado físico de tu cuerpo también puede estar asociado a condiciones de origen desconocido y que no has podido controlar. Durante tu juventud podrías haber desarrollado una escoliosis (desviación de columna) o con la edad podrías haber desarrollado artritis (desgaste de huesos) o una hernia discal.

 

Una forma de conocer el estado físico de tu cuerpo, sobre todo de tu columna vertebral (cervical y lumbar), es mediante pruebas de imagen como las radiografías o una resonancia magnética. Estas pruebas no van a mostrar tu problema ni son necesarias para manejarlo con káyros, pero pueden darte una idea del estado de tus huesos y articulaciones y pueden ayudar a predecir tu recuperación.

 

La recuperación de tu problema depende del estado físico de tu cuerpo. Por ejemplo, a un paciente límite que ha desempeñado un trabajo duro durante 30 años, ha tenido varios accidentes de tráfico, escoliosis, artritis y con una curvatura cervical anormal (una cifosis), no se recuperará tan bien como un paciente leve que ha padecido menos daño y tiene una curvatura cervical normal (una lordosis).

 

Patologías de columna, como osteoartritis o discopatía, a menos que hayan alcanzado un límite muy extremo, no son necesariamente un impedimento para tu recuperación, solo afectarán al grado de satisfacción con esta. Nuestra experiencia clínica también nos ha demostrado que pacientes sin patologías de columna vistas en imagen pueden padecer dolores intensos.

 

Las radiografías que pueden servirte para conocer el estado físico de tu cuerpo son:

Radiografía de columna cervical lateral. Radiografía de columna lumbar lateral. Radiografía de columna con apoyo.

 

káyros no realiza pruebas de imagen ni diagnósticos médicos, ya que no son necesarios para detectar ni manejar tu problema.

 

Durante tu recuperación deben tenerse en cuenta diversos aspectos de tu vida. Esto no implica que no puedas recuperarte ni que estos aspectos estén causando tu problema. Simplemente significa que pueden afectar en cierto grado a la satisfacción con tu recuperación y que pueden hacer que te lleve más tiempo alcanzar los objetivos de recuperación.

 

La edad.
Normalmente cuánto más joven seas, mejor te recuperarás, aunque algunos pacientes jóvenes requieren más tiempo para recuperarse que algunos adultos. Nuestra experiencia nos ha mostrado que la condición física de muchos jóvenes es bastante deficiente, algo que empeorará con el tiempo si no se maneja.

 

El género.
Normalmente las mujeres tienen un cuerpo más frágil que los hombres y pueden ser más vulnerables a caídas, accidentes de tráfico o lesiones y ser más sensibles a condiciones y síntomas asociados al cuerpo rígido.

 

El trabajo.
Tener un trabajo físicamente duro, como el de pintor, carpintero, paleta o soldador, puede afectar a tu recuperación de distinta forma que si tuvieras un trabajo menos agotador. También tenemos pacientes que tienen un trabajo más suave como el de secretaria o pacientes que no tienen trabajo y su recuperación es igual de lenta.

 

La familia.
Tener que cuidar bebés y niños, o tener que cuidar o levantar a un familiar y no poder dormir correctamente o las horas necesarias, también pueden afectar a tu recuperación.

 

El estrés.
El estrés provocado por el trabajo, la familia o un estado emocional alterado también son factores a considerar para tu recuperación.

 

Los medicamentos.
Algunos medicamentos pueden causar efectos secundarios negativos como fatiga, dolor, malestar, debilidad e incluso afectar a tus capacidades mentales. El uso de sustancias como el tabaco, alcohol u otras drogas recreativas también pueden afectar a tu recuperación.

 

El ejercicio físico.
Algunos pacientes priorizan su ejercicio/actividad física al manejo de su problema. Realizar demasiado ejercicio o de forma incorrecta puede afectar a tu problema y tu recuperación con káyros. En tales casos, recomendamos que priorices el manejo de tu problema antes que tu actividad física y que establezcas una agenda para hacer ambos correctamente.

 

La localidad.
El lugar donde vives y el cambio de tiempo o de las estaciones pueden afectar a tu cuerpo y producirte malestar temporalmente.

 

Algunos de estos puntos son inevitables (el género o la edad), algunos se resuelven por sí solos (la localidad), y otros dependerán de tu estilo de vida y de las decisiones que tomes en tu vida (la actividad física y tus niveles de estrés).

 

Muchas personas que visitan káyros ya han acudido a otros especialistas para manejar su problema, incluso a los mejores y más famosos de su ciudad o país. Durante la visita, les explican con gran detalle sus dolores, malestares, dolencias físicas e incluso su estado psicológico. Luego les realizan todo tipo de pruebas, les dan los resultados, les explican que tienen "tal problema", "tal síndrome" o "tal condición" y puede que les realicen tratamientos, pero, al final, no se recuperan.

Incluso, el mismo paciente, con pruebas similares, puede recibir opiniones distintas de distintos especialistas. Este tipo de situaciones son comunes debido a la falta de conocimiento científico en el campo de los problemas físicos. Desde un punto de vista positivo, estas pruebas pueden descartar otros posibles problemas de salud.

 

káyros conocerá algunos aspectos de tu salud a través del "formulario de primera consulta". (PDF)

En káyros preferimos que en lugar de usar tu tiempo para explicarnos tu problema y tus dolores en detalle, lo uses para enfocarte en entender tu problema y cómo manejarlo.